Como iba diciendo, siempre me sentí presionada por los estudios. Por hacer lo que mi familia quiere de mí. Aunque a veces parezca que me lo tomo con relax, estoy ahí con el run run... No me gusta fallarle a mi gente.

La historia es que hace unos años, estaba super agobiada en una época de semanas de exámenes y ya ni sabía lo que estudiaba ni me concentraba ni nada de nada.

Así que hablaba con mi hermana y mi madre para desahogarme. Mi madre, la pobre, siempre me decía "tu ten fe", algo que no sé si lo comprendí alguna vez. Creo que lo que me quería transmitir es que tuviese fe en mi misma. No sé.

La historia es que la conciencia me reconcomía. Igual es que soy una irresponsable y no he estudiado a tiempo. Igual es que debería ir más a clase. Igual es que debería haber pedido más tutorias. Igual es que es mucha materia. Igual es que me pido demasiado a mí misma. No sé. Así, que justo me llamó mi hermana. Y yo le dije tal cual mi conciencia. Que igual había sido una irresponsable. Y me montó un pollo, justo lo que no necesitaba antes de una semana sembrada de examenes.....Una de las cosas que me dijo es que le iba a decir a mi madre que era una irresponsable y que si me quedaban asignaturas, no me volvería a matricular en la universidad. Que me iba a llevar a trabajar de frutera....

Jolines, esa noche estudié hasta bien tarde y tuve pesadillas con una vida que no quería. Yo estaba trabajando de frutera, atendiendo a la gente. Si es un trabajo honrado y digno... no tengo nada en contra de los fruteros. Pero no es que me apasione el tema.

En el examen que tuve al otro día, de historia, saqué un 8, notable.... Y los demás exámenes de la semana también los aprobé. Esta claro que necesitaba un empujón. Pero creo que aprobé más por rabia que por otra cosa. Igual a veces, la presión no está tan mal. Lo que me molestó de mi hermana fue la manera de cómo me dijo las cosas. Y con lo orgullosa que soy a veces, no me gusta que cuando me hablen me suban el tono.

Nunca más he vuelto a quejarme con ella. Siempre todo me va bien, igual que siempre, no tengo problemas y soy feliz. Son palabras mentirosas, porque en realidad, no dejan ver. Son verdades a medias. No le interesa el cómo lo logro. Sólo le interesan los resultados. Así que me fui cerrando y nunca me quejo. Siempre bien. Siempre como siempre.

Y a veces, necesito explotar !!!