No es por quejarme, pero tengo unos compañeros de casa, que tela, que vamos, mi madre, sin verlo dice que va a tener que venir Sanidad a desalojarnos y a hacer una limpieza exhaustiva....

Y es que cuando la gente se empieza a llevar mal entre sí, poner la múscica a toda hostia a las 8 de la mañana de un domingo o no quitar los platos del lavadero lleno, es indicio de que la guerra ya está declarada. No hay potas para cocinar. Todas están usadas y sin lavar. La basura nadie la tira.

La historia es que ya estamos todos muy creciditos para tener que regañar a alguien. Así que yo paso de ser madre y paso de ser la chacha y paso del tema. Pero otra compañera, ya siente la historia como personal.... Así que con la guerra armada, yo, estoy, como siempre en medio. Soy como los observadores de la ONU. Lo veo todo, y tengo un bando con el que más me llevo. Pero creo que las cosas se hubiesen podido solucionar de otra forma, por ejemplo hablando. Y es que yo me creo prudente, y no dejo de dar al menos unas cuantas oportunidades antes de montar el follón del año. Y por eso siempre, me quedo de observadora........

Prefiero comer palomitas en la distancia mientras ellos se matan....Igual que una peli........